Hace algunas semanas atrás se desató una fuerte polémica pública cuyo punto de partida fue una campaña muy personal que llevaba adelante un malentretenido joven que, a través de diversos servicios de Internet (twitter, blog, flickr y demás parafernalia digital), se burlaba de la gente obesa haciendo particular escarnio de nuestras gordas.
A los pocos días y a través de una entrevista radial escuché a la Ministra Carolina Schmidt, Directora del Servicio Nacional de la Mujer, diciendo que esta conducta a su entender era un delito por lo que había consultado al estudio jurídico de Pepito Pérez, abogado favorito del Gobierno y que este, especialista en discriminación por ser judío (no dijo exactamente eso, pero si una animalada casi idéntica), sostenía que «había posibilidades».
Evidentemente las «posibilidades» estaban referidas a arrastrar al sujeto a un juicio criminal, multarlo o idealmente llevarlo a la cárcel. Leer más
