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Los derechos fundamentales no son importantes

Seguramente antes incluso que naciera, sus padres cifraban grandes esperanzas en usted. Entre otras cosas, lo razonable es que esperaran que fuera una persona sana, inteligente y de buen corazón.

Pero desde hace más de 35 años también existe otro personaje, alguien que desconfía profundamente de usted, de su capacidad de análisis y, sobre todo, de la inteligencia de sus decisiones: la Constitución Política de la República.

Y para conjurar los daños y peligros que sus ideas y decisiones acarreen, ella pone todo su empeño en que su voluntad nunca sea relevante, incluso cuando las comparta con miles o millones de compatriotas para conseguir un objetivo común. Leer más