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De porqué necesitamos llegar a China con fibra óptica

La semana pasada una noticia irrumpió: el Departamento de Estado de Estados Unidos comunicó que tres funcionarios chilenos habían sido sancionados con el retiro de sus visas para ingresar a ese país.

No se informó públicamente quiénes eran. Sin embargo, la descripción resultaba elocuente: ellos habían “dirigido, autorizado, financiado, brindado apoyo sustancial y/o llevado a cabo actividades que comprometieron infraestructura crítica de telecomunicaciones y erosionaron la seguridad regional en nuestro hemisferio”.

Traducido al lenguaje político real, la medida no apunta a conductas delictivas, sino a decisiones estratégicas de Chile en materia de infraestructura digital. Y el trasfondo es evidente: el proyecto de consolidar a Chile como un hub digital de Latinoamérica, conectado directamente con Asia —y particularmente con China— mediante fibra óptica submarina. Y los intentos de dificultarlo por parte de terceros paises. Leer más

Venezuela y el molesto señor Derecho Internacional Público

Para que nadie se sienta engañado: yo no soy especialista en Derecho Internacional Público, ni pretendo presentarme como tal.

No doy cátedra sobre la materia, no tengo una foto con jueces de la Corte Internacional de Justicia ni ando citando resoluciones de la ONU en almuerzos familiares.

Pero —y aquí viene el pero importante— tuve una muy buena profesora, como lo fue Jeannette Irigoin Barrenne (entiendo que se ha jubilado). Y cuando uno tiene buenos profesores, pasan dos cosas: aprendes… o, al menos, guardas los cuadernos. Y yo todavía los tengo.

Con eso —y con un poco de memoria— alcanza para explicar por qué, respecto del ataque militar a Venezuela y el secuestro de su jefe de Estado, estamos ante una violación monumental del Derecho Internacional.

Partamos por lo básico.

Estados Unidos, Venezuela, Chile y otros 190 países firmaron, después de la Segunda Guerra Mundial, un documento llamado Carta de las Naciones Unidas. No es un poema, no es una sugerencia ni una declaración de buenas intenciones. Es un tratado internacional. Leer más

De la calle a lo digital: por qué la seguridad pública (tecnológica) debe estar en la Constitución

La Fundación Encuentros del Futuro pidió a un grupo de expertos imaginar iniciativas de muy diverso tipo en materia de seguridad pública, pensando en el Chile del año 2050. Motivado por esa invitación, elaboré cuatro propuestas, y aquí les presento la primera: incorporar en la Constitución la seguridad pública como un derecho fundamental de los chilenos, estableciendo la obligación estatal de garantizar entornos seguros apoyados en sistemas tecnológicos.

Durante décadas hemos discutido —por muy buenas razones— sobre derechos fundamentales: educación, salud, vivienda, libertad de expresión. Pero, frente a los avances tecnocientíficos, resulta evidente que hay un derecho que ya no puede seguir ausente: el derecho a la seguridad pública. Leer más

Contra el Tribunal Constitucional

En algún momento del siglo recién pasado alguien pensó que la Constitución Política, además de ser un conjunto de declaraciones de buena crianza, debía ser aplicable a la vida real.

Y que, además, los tribunales ordinarios de justicia no estaban calificados para resolver los conflictos que se produjeran entre la aplicación de las leyes ordinarias y lo que dice el texto de la Constitución: así que desde 1945 en adelante surgieron los tribunales constitucionales en muchas democracias, aunque otras no lo juzgaron necesario.

En Chile creamos uno en 1970, pero solo desde el año 2005 tiene una atribución especial: puede declarar la inconstitucionalidad de las leyes antes que inicien su vida jurídica, es decir, incluso puede destruir leyes antes de que estas entren en vigencia. Leer más

La Constitución es ilegítima, pero no por Pinochet

Cada vez que se discute de porqué Chile necesita una nueva Constitución, múltiples voces recuerdan su ilegitimidad de origen, esto es, que fue impuesta por una dictadura que se abrió paso a sangre y fuego. Ahora, la verdad es que usualmente las Constituciones las escriben los vencedores de un conflicto, pero lo raro es que sobrevivan tanto tiempo.

Hay que tener presente que en el mundo hay muchas Constituciones impuestas de idéntica o peor manera, como las que les extendieron los países triunfantes a los vencidos en las guerras mundiales (como Alemania o Japón), aunque hay una gran diferencia: ellas han sobrevivido en aquellos lugares en que la gente las ha valorado como un pacto político unificador de la sociedad, logrando la adhesión leal de la ciudadanía. Leer más

Los derechos fundamentales no son importantes

Seguramente antes incluso que naciera, sus padres cifraban grandes esperanzas en usted. Entre otras cosas, lo razonable es que esperaran que fuera una persona sana, inteligente y de buen corazón.

Pero desde hace más de 35 años también existe otro personaje, alguien que desconfía profundamente de usted, de su capacidad de análisis y, sobre todo, de la inteligencia de sus decisiones: la Constitución Política de la República.

Y para conjurar los daños y peligros que sus ideas y decisiones acarreen, ella pone todo su empeño en que su voluntad nunca sea relevante, incluso cuando las comparta con miles o millones de compatriotas para conseguir un objetivo común. Leer más