Skip to main content

La IA en la justicia no será un robot con toga: será una multa municipal

Es probable que en Chile el primer encuentro real del ciudadano común con una decisión mediada por inteligencia artificial no ocurra ante la Corte Suprema, ni ante el Tribunal Constitucional, ni en un litigio sofisticado entre grandes empresas tecnológicas. Ocurrirá en un lugar mucho más cercano, más cotidiano y, por lo mismo, más decisivo: un Juzgado de Policía Local.

No será una escena futurista. No habrá una máquina dictando sentencias. Todo comenzará con algo bastante más ordinario: una fotografía, una cámara instalada en una esquina, un lector automático de patentes, un sensor de tránsito, una alerta generada por un software que estimó que un conductor usaba el teléfono, no llevaba cinturón de seguridad, circulaba sin luces o ingresó indebidamente a una pista exclusiva.

Luego vendrá el parte y la citación al tribunal. Finalmente, vendrá la reacción del ciudadano, que puede ir desde la más absoluta conformidad hasta reclamos como: “ese no era mi auto”, “yo no iba usando el teléfono”, “la imagen no prueba lo que se afirma”, “la patente fue mal leída” o “la cámara no captó bien la escena”. Para entonces, la inteligencia artificial, sin anunciarse como tal, habrá entrado de lleno al procedimiento.

Es decir, los jueces de policía local estarán entre los primeros jueces chilenos obligados a enfrentar, en serio y caso a caso, los efectos jurídicos de la inteligencia artificial. Leer más

Cuando el algoritmo discrimina sin decirlo: la nueva frontera de la desigualdad

Hay una pregunta que parece, a primera vista, más filosófica que jurídica: ¿puede una máquina ser injusta?

Algunos responderán que todo depende de cómo haya sido programada. Otros sostendrán que no, porque una máquina no tiene prejuicios: solo procesa datos y produce resultados, lo que suena, por definición, objetivo.

Sin embargo, esa intuición comienza a desmoronarse cuando observamos cómo funcionan realmente muchos sistemas de inteligencia artificial. No toman decisiones en el vacío: aprenden de datos históricos, identifican patrones y los proyectan hacia el futuro. Y ahí aparece el problema.

Si los datos reflejan desigualdades del pasado, el sistema no las corrige. Las aprende. Y, en muchos casos, las reproduce. Leer más

Jueces e inteligencia artificial en la justicia civil

Hablar de inteligencia artificial (IA) en los tribunales chilenos ya no es ciencia ficción, si no que una necesidad. Nuestros juzgados civiles están saturados, los expedientes crecen sin parar y hoy, gracias al expediente electrónico, cualquiera puede sumar 100 documentos digitales con la misma facilidad con la que llenamos el carrito virtual de un supermercado. Y claro, alguien tiene que leer todo eso… y ese alguien es el juez.

En este panorama, la IA no debería verse como una amenaza a las garantías procesales ni como un robot dispuesto a arrebatarle la toga al magistrado. Al contrario, es una herramienta que puede fortalecerlas, permitiendo que el tiempo del juez no se consuma en tareas mecánicas que, aunque necesarias, podrían gestionarse de manera mucho más eficiente. Leer más

De la calle a lo digital: por qué la seguridad pública (tecnológica) debe estar en la Constitución

La Fundación Encuentros del Futuro pidió a un grupo de expertos imaginar iniciativas de muy diverso tipo en materia de seguridad pública, pensando en el Chile del año 2050. Motivado por esa invitación, elaboré cuatro propuestas, y aquí les presento la primera: incorporar en la Constitución la seguridad pública como un derecho fundamental de los chilenos, estableciendo la obligación estatal de garantizar entornos seguros apoyados en sistemas tecnológicos.

Durante décadas hemos discutido —por muy buenas razones— sobre derechos fundamentales: educación, salud, vivienda, libertad de expresión. Pero, frente a los avances tecnocientíficos, resulta evidente que hay un derecho que ya no puede seguir ausente: el derecho a la seguridad pública. Leer más

¿Debe tener Chile (y América Latina) su propio modelo de lenguaje en materia de inteligencia artificial?

Recientemente el Gobierno de Chile anunció que, en colaboración con 27 Universidades latinoamericanas, se está desarrollando un LLM de inteligencia artificial —Latam GPT— que será público, abierto y tendrá infraestructura base en nuestro país.

Un LLM (Large Language Model) es un modelo de lenguaje a gran escala entrenado para generar, comprender y manipular el lenguaje natural de manera avanzada, como ChatGPT, Claude o Deep Seek.

Esta iniciativa, liderada por el Centro Nacional de Inteligencia Artificial (CENIA), estará disponible a partir de junio de 2025, y persigue disponibilizar un paquete de datos entrenados que permitirá crear aplicaciones adaptadas a necesidades de cada país de la región, con usos potenciales en múltiples sectores.

¿Es esto necesario para el país y la región?
Leer más